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Publicado por Redacción i-ambiente el Mié, 22/03/2017 - 09:54

Las aguas residuales y las ciudades: el día mundial del agua con perspectiva urbana

ciudades dia mundial del agua

El Día Mundial del Agua, celebrado el 22 de marzo cada año, gira en torno a la adopción de medidas sobre cuestiones relativas al agua. En 2017, el tema central son las aguas residuales y la campaña, “¿Por qué gastar agua?”, gira en torno a la reducción y la reutilización de las aguas residuales. Para 2050, cerca del 70% de la población mundial vivirá en ciudades, frente al 50% actual. Actualmente, la mayoría de las ciudades de los países en desarrollo no disponen de la infraestructura o recursos adecuados para gestionar las aguas residuales de forma eficiente y sostenible.

La meta 6.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) nos exige para 2030 haber mejorado la calidad del agua “reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial”. Los avances respecto a la meta 6.3 también contribuirán a lograr, entre otros, los ODS relativos a la salud y el bienestar (objetivo 3), el agua limpia y el saneamiento (objetivo 6), la energía asequible y no contaminante (objetivo 7), ciudades y comunidades sostenibles (objetivo 11), la vida submarina (objetivo 14), y la vida de ecosistemas terrestres (objetivo 15).

 

LAS AGUAS RESIDUALES Y LAS CIUDADES


Para 2030, se prevé que la demanda mundial de agua haya aumentado un 50%5. La mayoría de esta demanda provendrá de ciudades y requerirá nuevos enfoques para la recogida y gestión de aguas residuales. De hecho, las aguas residuales reutilizadas podrían ayudar a hacer frente a otros desafíos, incluidos la producción de alimentos y el desarrollo industrial.

Principalmente en las zonas de ingresos bajos de ciudades de países en desarrollo, una gran parte de las aguas residuales se vierte directamente en los desagües de aguas superficiales o canales informales de drenaje más cercanos, a veces con escaso o nulo tratamiento. Además de los desechos domésticos y desechos humanos, los hospitales e industrias en zonas urbanas, como la minería en pequeña escala y los talleres de vehículos, suelen verter productos químicos y desechos médicos altamente tóxicos en el sistema de aguas residuales. Incluso en ciudades en que las aguas residuales se recogen y se tratan, la eficiencia del tratamiento puede variar según el sistema utilizado. Las plantas tradicionales de tratamiento tal vez no eliminen algunos contaminantes, como los alteradores endocrinos, que pueden afectar negativamente a las personas y el ecosistema.

 

Ejemplos de éxito


• Sistemas de doble distribución que suministran agua regenerada. Desde 1977 en San Petersburgo, Florida (Estados Unidos de América), una red paralela de tuberías, separada de la conducción de agua potable, presta servicios a un conjunto de viviendas residenciales y parques comerciales e industriales, lo que les permite utilizar agua reciclada para riego, lavandería, lavado de vehículos y edificios, y uso ornamental.

• Purificación biológica de las aguas residuales antes de su vertido. El volumen de efluentes del Aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, es comparable al de una ciudad pequeña con una población de 45 000 habitantes. Alrededor de la mitad de las aguas residuales es generada por los pasajeros y negocios del aeropuerto, el 25% proviene de aeronaves y servicios de catering, y el volumen restante es generado por otros negocios relacionados con la aviación. La planta de tratamiento in situ purifica biológicamente el agua de modo que tenga un nivel de calidad apto para su vertido en los cursos de agua locales.