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Entrevista a PABLO DURÁN

Arquitecto Urbanista (Chile)

Desarrolla un sistema de información geográfico (SIG) urbano de visualización tridimensional (Santiago de Chile)

Contamos hoy en nuestro espacio dedicado a Smart Cities, con Pablo Durán Céspedes, ponente del XIV Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales, que tendrá lugar en Quito (Ecuador) los próximos 25 y 26 de septiembre de 2013.

Pablo Durán es Arquitecto Urbanista con estudios en Psicología Ambiental y de Magister en Geografía y Geomática, diplomado en sustentabilidad y nuevas tecnologías. Trabaja actualmente para el Municipio de Providencia, Santiago de Chile, en la Dirección de obras municipal, donde desarrolla un “sistema de información geográfico (SIG) urbano de visualización tridimensional” en una plataforma “ciudad virtual” de carácter arquitectónico. Otras áreas de trabajo son, el estudio de proyectos habitacionales y comerciales en el contexto urbano (según densidad, conectividad, soleamiento, factibilidad económica, legislación y forma), para generar categorías en el SIG. Investigador de las TIC y las implicancias de los procesos de virtualización en el medio urbano.

Desde el portal i-ambiente agradecemos al señor Pablo Durán (@ARQPduran) que haya aceptado nuestra invitación a ser entrevistado, con motivo de la celebración del evento @DigitalQuito.

 

ENCUENTRO IBEROAMERICANO CIUDADES DIGITALES

Pregunta: ¿Qué objetivos fundamentales persigue la celebración año tras año de este evento de Ciudades Digitales?

Respuesta: A mi parecer, el objetivo fundamental es lograr consolidar la implementación de tecnología en el contexto de la planificación estratégica urbana para generar un impulso económico y social a través de la innovación de las TIC. Es un motor que despierta inquietudes y ambiciones en el contexto general de los asentamientos urbanos, tanto de Ecuador como del resto del mundo, ya que hoy todo es comunicación. Por esto, realizar este evento cada año guía y consolida la gestación de núcleos inteligentes de planificación y actúa como un sistema de mejora continua al alimentarse de las experiencias gestadas. 

 

P: En el transcurso del evento se presentarán 70 proyectos de innovación digital, que posteriormente se aplicarán en 12 empresas metropolitanas de servicios municipales. ¿Qué supondrá para la ciudad de Quito esta implementación?

R: La tecnología es la base de las ciudades del  futuro; es por esto que existen muchos productos, sistemas, estrategias y proyectos en el mercado con diferentes características y enfoques, orientados a implementar sistemas inteligentes urbanos. En este concepto, aplicar los proyectos que se expondrán en el congreso a la agenda digital de Quito a través de la inversión en empresas de servicios municipales es una idea inteligente, ya que funciona como un programa de aprendizaje mutuo, experimentación y solución. En el próximo evento, es muy probable que alguna de las iniciativas desarrolladas sea material de análisis.

 

PRESENTE SMART CITIES

P: ¿Cuál es su definición personal de lo que es una Smart City?

R: Es más de lo que veíamos en la tv cuando éramos pequeños, es una ciudad que responde a su habitante, ya sea por sistemas de sensores y programación o por mecanismos de inteligencia artificial, una ciudad “domótica” en su mecánica y sensorial en su forma, que se adelanta al problema y propone las soluciones, basándose en su base de datos interconectada y globalizada.  Domótica se entiende como el conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, accesibilidad, seguridad, bienestar y comunicación. Pensar en SmartCity  es pensar en ciudades demóticas, con controladores, sensores y actuadores.

 

P: ¿Cuáles son los ejes fundamentales de las Smart Cities, independientemente de cómo se desarrolle cada una de ellas posteriormente?

R: Creo que lo principal es implementar la nueva tecnología en los antiguos sistemas administrativos, de esta forma podremos comenzar a dejar un legado digital del funcionamiento administrativo y social de nuestras ciudades, una base inteligente desde donde programar las respuestas. Hay que acabar con el papel y comenzar la gran base de datos mundial. Sumado a este principio fundamental, los ejes principales serían:

  • Base de datos abierta e interconectada, donde exista transparencia municipal y de datos privados.
  • Sistema de sensores ambientales y sociales, que midan contaminación, tránsito, seguridad, comercio, estrés, iluminación, sonido, etc.
  • Sistema de retroalimentación con el ciudadano: encuestas online urbanas constantes, tótems de percepción urbana, smartphones conectados a la red de seguridad social.
  • Planificación urbana virtual que gestione la movilidad, densificación predial, uso del suelo, patrimonio, seguridad.
  • Estructura urbana domótica, con controladores, sensores y actuadores.
  • Mejoramiento continúo programado, de los departamentos municipales e infraestructura pública.

 

P: Para que tengan éxito, ¿cree que han de basarse más en criterios económicos o, por el contrario, en criterios sociales?

R: Los datos de criterios económicos son cuantitativos y los sociales son cualitativos. A mi entender como urbanista con mirada de geógrafo (lo que crea una ambigüedad, ya que un sistema inteligente utiliza datos estadísticos basados en preguntas sociales,  y un criterio mide estandarizando los resultados), mi respuesta sería “criterios económicos en retroalimentación con estándares de medición de calidad de vida. Entendiendo retroalimentación como un mecanismo de control de los sistemas dinámicos por el cual una cierta proporción de la señal de salida se redirige a la entrada, y así regula su comportamiento. Y calidad de vida, como la medida de “felicidad” social, equilibrio entre acceso a lo material, acceso a lo natural y salud - educación.

 

P: ¿Hay diferencias entre el desarrollo de Smart Cities en Europa y en América Latina?

R: Sí, una de las principales es que el usuario real, en su gran porcentaje no conoce el funcionamiento de los patrones urbano-culturales del otro continente, y mucho menos de sus propias ciudades. Por esto hay que importar tecnología y métodos para utilizarla como base teórica en estudios posteriores,  modificándolos en función de los diferentes escenarios sociales, geográficos, ambientales y económico-culturales de las ciudades; en mi caso, el de América Latina, educar el desarrollo de las ciudades inteligentes al contexto cultural de cada sistema. Existe  una gran brecha digital en la implementación tecnológica de los países en vías de  desarrollo, y es por esto que en Chile aún son pequeñas iniciativas fragmentadas las que apuntan al concepto de generar una smartcity.

 

P: ¿Cuál es la situación de las Smart Cities su país (Chile)?

R: Chile esta partiendo en este concepto; lo bueno es que anteriormente se crearon muchos planes en la línea de desarrollo de la sustentabilidad, lo cual deja una infraestructura potencial para implementar sistemas de inteligencia tecnológica. Hay variados ejemplos de eficiencia energética, paneles solares en barrios, muros verdes, techos con receptación de aguas y  sistemas de transporte sustentable a través de ciclovías y bicicletas públicas, pero hay que  inyectarles los sensores y el funcionamiento inteligente, ya que para mí, como dije antes, una ciudad inteligente responde  a sus propia dinámica de uso. Hoy existe mucho sobre ese tema, con lo que creo que a Chile y a sus ciudades sólo les falta potenciar las iniciativas privadas, conectar los municipios con centros de investigación universitarios y atreverse a probar.

Particularmente en mi Municipio, se cuenta con un sistema de movilidad en exploración TIC de ciclovías. En el área de calidad de vida somos la más grande red que acoge el deporte los fines de semana, programando cierre de calles y avenidas de forma inteligente para el habitante. Tenemos un sistema de vehículos eléctricos municipales multipropósito, cableado subterráneo, sistema de tele-vigilancia, sistema de GPS de apoyo a móviles de seguridad, gestión electrónica para la tramitación municipal, ISO 9001,  ISO 14001  y por supuesto el proyecto “Plataforma virtual para la gestión y planificación urbana”, del cual hablaré más adelante.

 

P: Partiendo de que la implantación de datos y servicios tiene un coste elevado, ¿es éste el principal obstáculo de las Smart Cities o hay más?

R: No creo que existan obstáculos, ya que en un mundo globalizado sobran inversionistas que se interesen por implementar su tecnología,  procesos y capital en ciudades en auge. Sí lo sería para ciudades que no presenten un polo de inversión urbano; para éstas el factor económico es un obstáculo. Por otro lado, la brecha digital, la velocidad de cambio en la tecnología, el envejecimiento de la población y la falencia en los sistemas de telecomunicaciones son factores que retrasan este proceso. Aquí en Chile, aún la educación se basa en métodos de aprendizaje con pizarra, no existe el concepto de aprendizaje con soporte internet online y ello entorpece la evolución hacia métodos y sistemas sociales digitales de punta, y tampoco existen programas de tecnologización para la población adulta.

 

P: ¿Dónde se encuentra el límite de la privacidad de los ciudadanos en el desarrollo de las Smart Cities?

R: Este es un concepto difícil para mí, ya que mi proyecto entrecruza información pública y privada para la mejora mutua, en teoría. Datos como el tamaño real de una vivienda ya no son privados al usar tecnología satelital de percepción remota o sistemas de avanzada como LIDAR, ALS Escáner Láser Aerotransportado; ellos, en una plataforma de funcionamiento SIG 3D como la que desarrollo, entregarán datos reales de volúmenes edificados. Si esto lo fusiono con la base de datos abierta de la WEB como: datos censales, de impuestos internos, de rentas municipal, de instituto nacional de estadística, entre muchos otros, y correlaciono el ID con el rol de la propiedad y el cartón de identidad de un habitante, tendríamos una poderosa herramienta de infinidad de usos.

Por ello, creo que la privacidad que aún tiene el habitante sería su intimidad, lo que son ahora sistemas de reconocimiento facial para la seguridad pública o superficies que captan la huella digital, atacarían este concepto. Pero reconozco que la privacidad impide el desarrollo del nuevo paradigma de las Smart Cities, ya que éstas apuntan a implementar sistemas inteligentes que logren identificar y medir nuestras necesidades, por ejemplo, la salud del humano, con lo cual podrán prevenir las enfermedades y medir las respuestas, identificar el elemento contaminado y rociar antivirus en lugares públicos, modificar el tránsito al detectar presencia de alcohol en la sangre de un conductor, en fin, las Smart Cities como comenté antes, se personalizarán para hacer más cómoda la vida en la urbe.  

Y mientras el espacio rural se mantenga como tal, siempre habrá un límite para la privacidad.

 

P: Hay corrientes de opinión que apoyan la idea de que el concepto de Smart City es una moda pasajera, ¿qué le diría a quienes defienden esta idea?

R: Para mí, este concepto es nuevo; antes era “ciudades sustentables” y quizá antes de “el cambio climático y sus implicancias en la urbe”; es por ello que creo que el texto que define un proceso siempre se modificará.  Serán los habitantes del futuro quienes den nombre a este proceso. Lo que sí sé, es que la tecnología no es pasajera, ya muy pocas personas se atreverían a decir que regresarían al antiguo sistema postal para comunicarse o a tomar su vehículo sin programar la ruta más eficiente. Hoy el control remoto ya no es pasajero, nadie querría levantarse a cambiar la televisión, por lo cual, nuevamente especulo, hoy nadie se opondría a controlar la ciudad y su hogar desde su smatphone.

 

P: No queremos terminar esta entrevista sin preguntarle por el interesante proyecto en el que se encuentra inmerso el municipio de Providencia de Chile.  ¿En qué consiste el “sistema de información geográfico (SIG) urbano de visualización tridimensional” que están implementando? ¿Qué supondrá para la Región Metropolitana de Santiago de Chile como Smart City?

R: Bueno, este proyecto se me encargó en un principio como la creación de una maqueta 3D de la comuna de Providencia, lo cual después de un año de estudio se transformó en un sistema de información geográfico de nivel arquitectónico con navegación  tridimensional. Como dije antes, es el futuro en planificación urbana, tanto para la administración pública, como para el habitante y la empresa privada, ya que se pretende que sea de libre acceso y de retroalimentación real a través de la multitud de sensores que podremos incorporar para medir el “pulso urbano”, entendido éste como un sistema vivo donde cada acción repercute en un sistema inteligente. Es la búsqueda de poder medir los procesos urbanos, tanto ambientales, sociales como digitales, correlacionar sus factores y estandarizar las respuestas para generar un gran sistema urbano que administre realmente las necesidades de sus habitantes, sea en formato real, virtual o teórico.

Este proyecto aplicado a la totalidad de la Región Metropolitana de Santiago, como una política de panificación territorial inteligente, supondrá manejar una base de datos virtual inmensurable e implementar mega-estructuras de sensores inteligentes, con lo que las políticas urbanas de panificación tendrán una escala geográfica de gran implicancia al mesurar planes de movilidad inter centros urbanos o creación de nuevos polos de densificación, industria, vertederos, parques metropolitanos, etc. y las políticas de gobierno se enfocarán de mejor manera, al tratar el tema urbano teniendo como base de datos la estadística real de la percepción del habitante.

Entrevista realizada por Susana Cegarra: @CegarraSusana