Universidades: la maqueta perfecta de una #SmartCity

VAMOS A CONSTRUIR UNA NUEVA COMUNIDAD 

Somos las personas mediante nuestra asociación e interrelación las que formamos sociedades complejas llenas de necesidades de todo tipo. Estas comunidades son tan diversas como tipos de personas y pueden albergar desde unos pocos individuos, como un colectivo profesional concreto, hasta miles o millones de personas como las grandes ciudades. Precisamente porque el termino ciudad es un elemento cómodo, concreto y fácilmente identificable para manejar una idea de comunidad concreta, suele ser muy utilizado cuando tratamos de enfocar nuestros esfuerzos de mejora de la sociedad. Pero no hemos de olvidar que las soluciones que aportemos deben dar respuesta a las necesidades de cualquier comunidad, esté físicamente o no concentrada en una ciudad. Por tanto las soluciones que nosotros fabriquemos han de tener presente este factor para no caer en la tentación de proporcionar soluciones aisladas. Tratar de mejorar la calidad de vida de las personas no es algo nuevo, es un pensamiento y una intención que podríamos remontar incluso hasta los principios de la era romana donde ya se estudiaban las características de las ciudades para hacerlas más cómodas, más habitables, más humanizadas. Ahora estamos en el tiempo donde las TI alcanzan la madurez necesaria, no solo por su consolidada evolución, sino por su asequibilidad, su alto nivel de implantación, porque ya se ha superado la brecha digital en nuestra sociedad y porque ahora podemos sentarnos a reflexionar como hacer nuestra comunidad mejor, como construir nuestra Smart Community.

NUESTRA COMUNIDAD: LA UNIVERSIDAD

La Universidad de Alicante, o una universidad de características similares, es comparable en casi todos los ámbitos que pudieran ser de interés para un proyecto de Smart City con una mediana, o incluso, gran población. Tengamos en cuenta que nuestra universidad cuenta con una población de más de treinta y cinco mil personas que hacen un uso.

intensivo de espacios, servicios y tecnologías, mientras que aproximadamente el 95% de los municipios españoles poseen una población inferior a veinte mil habitantes. La universidad, como otras comunidades similares, requiere para su normal funcionamiento y de forma muy concentrada altos niveles de gobierno, organización, movilidad, vida, salud, sostenibilidad medioambiental, etc. Es cierto que un campus como el de la Universidad de Alicante es mucho más pequeño en extensión geográfica que algunas grandes ciudades, pero no deja de representar una extensa área urbana con muchos de los problemas y complejidades de cualquier concentración urbana como aparcamientos, accesos, planificación urbanística, edificaciones, zonas verdes, servicios, restauración, ocio, gestión de residuos, control del consumo, etc. Además, si miramos otros indicadores como por ejemplo el ancho de banda medio por habitante, cableado, puntos de acceso, aplicaciones, accesibilidad o servicios digitales, la universidad incluso superaría a cualquiera de las ciudades más grandes y cosmopolitas ya que el uso intensivo de la TI es una de las características de mayor calado en nuestro campus.

El concepto de Smart City, trasladado a la comunidad universitaria y a su entorno, da como resultado la Smart University, y mantiene el mismo objetivo principal de mejorar la calidad de vida de su comunidad aplicando de forma global, intensiva y sostenible las TI bajo el principio de servicio a la ciudadanía. Para una universidad de esta envergadura, es fundamental lograr los mismos niveles de calidad de vida que los esperados para una Smart City. Nuestro entorno es lo suficientemente complejo, sensible y preparado como para que sea más que representativo de una mediana ciudad, pero con la gran ventaja de minimizar enormemente el impacto de los factores que pueden impedir en la actualidad que éste tipo de propuestas sean viables en nuestras ciudades. El entorno universitario es un entorno controlado, donde las políticas económicas, de sostenibilidad, construcción o desarrollo se deciden de forma local y no dependen de factores externos, aunque siguen criterios similares a las políticas y estrategias nacionales o internacionales. Es por ello que resulta la “maqueta perfecta” de una Smart City y un escenario idóneo para que los resultados a corto plazo se alcancen, además de servir como ejemplo guía y caso de estudio para abordar proyectos viables en nuestras ciudades.

PROYECTO DE: