#RegeneraciónUrbana de Olot: la lección que un pequeño municipio debe enseñar a las grandes ciudades

Al norte de Cataluña, custodiado por cuatro volcanes extinguidos, se encuentra Olot. La naturaleza que lo rodea y la cercanía y trato de su gente convierten a este municipio de algo más de 30.000 habitantes en una opción atractiva para todo aquel que quiera salir de la ciudad y desconectar.

Como en tantos otros municipios, las transformaciones de las últimas décadas se han hecho notar en esta localidad. Los procesos de reconversión industrial y la llegada de población migrante han supuesto cambios en la ciudad que plantean la necesidad de repensar Olot y mejorar, así, la calidad de vida de sus residentes.

Pensando precisamente en esto, el Ayuntamiento de Olot ha aprobado recientemente el Plan de Intervención de Acciones de Mejora (PIAM), un informe que establece las acciones que la administración deberá acometer de aquí a ocho años en materia de regeneración urbana. Dichas acciones han nacido gracias al acuerdo entre políticos, técnicos municipales y vecinos y vecinas de uno de los barrios que componen el municipio, el de Sant Miquel, ya que será éste el primer barrio de Olot en verse transformado.

Paisaje Transversal ha sido el encargado de elaborar dicho informe y el responsable de que políticos y ciudadanía se hayan puesto de acuerdo en cómo mejorar uno de los barrios más deteriorados de Olot.

Todo comenzó a finales de 2013, cuando en la oficina recibimos la llamada del consistorio. Las autoridades locales de Olot estaban decididas a renovar los distintos barrios que componen el municipio y deseaban contar con la iniciativa, las propuestas y la participación de la ciudadanía. Una tarea sin duda complicada pero a la que el ayuntamiento quería hacer frente.

Nos marcamos un objetivo, el de crear un informe que recogiera los pasos a seguir y devolverle a Sant Miquel el encanto que un día tuvo. Establecimos, para ello, dos fases de actuación.

En la primera, a la que llamamos diagnóstico participativo, recogeríamos las opiniones de la ciudadanía del barrio –residentes, asociaciones, comerciantes y empresas de la zona- y la de representantes de distintas áreas del ayuntamiento de Olot, con el fin de identificar los problemas a los que se enfrentaba Sant Miquel.  Pasado el verano, elaboraríamos un  Programa Integrado de Acciones de Mejora, que marcaría los pasos que ayuntamiento y ciudadanía tendrían que dar para solucionar así los problemas del barrio.

Problemas... y oportunidades

 

Gracias a las opiniones que recogimos de los diversos talleres celebrados con la ciudadanía, la información disponible del Área de Información del Territorio y la aplicación de nuestra herramienta, los llamados Indicadores Participativos (InPar), descubrimos que el barrio de Sant Miquel adolecía de una escasez de espacios públicos y zonas verdes de calidad, y que la Avenida de Girona, el elemento que vertebra el distrito, se caracterizaba por una alta presencia de vehículos que contrastaba con una escasez de peatones.

Por el contrario, una intensa vida de barrio y una variada actividad comercial eran los responsables de que los habitantes de Sant Miquel se sintieran, a pesar de todo, parte del barrio. De ahí que situáramos como metas a alcanzar convertir Sant Miquel en una zona más amable en el que residir y una opción para todos aquellos jóvenes que buscaran un hogar en el que asentarse.

Para ello, Olot tendría que aumentar las zonas verdes y espacios públicos de convivencia; mejorar las vías verdes, los itinerarios ciclistas y la movilidad peatonal; activar equipamientos educativos y socioculturales; dinamizar la actividad comercial y empresarial; y mejorar las vías que conectan el barrio con el centro de Olot, aspectos que han quedado definidos y concretados en el PIAM, que establece además la programación económica y temporal de cada uno de los proyectos para los próximos años.

Regeneración urbana entre todos, para todos

 

El proyecto de regeneración urbana del barrio de Sant Miquel es el proyecto piloto del Plan Sumen Des Dels Barris, iniciativa que aspira a mejorar los barrios del municipio con participación ciudadana. Todo un ejemplo de planificación que ha demostrado no sólo el compromiso del ayuntamiento al atender la llamada de sus ciudadanos, sino también una forma más de trabajar en equipo.

Porque la regeneración de un barrio no puede depender sólo del área de urbanismo. Es un asunto urbanístico y económico, sí, pero también educativo y cultural, en la medida en que sus vecinos comparten calles, parques y espacios de relación. Es un asunto que requiere la participación y coordinación de todos los agentes municipales. Una regeneración urbana intersectorial y participativa.