¿Por qué esta revolución es diferente?

Si algo nos diferencia como especie, es nuestra capacidad para construir herramientas, nada hay más humano. Estas herramientas nos han permitido aumentar nuestras capacidades, haciendo no sólo más de lo que podíamos hacer sino cosas de las que no éramos capaces.

La revolución industrial supuso un punto de inflexión importante. El multiplicador de nuestras capacidades se incrementó notablemente y con él la participación del trabajo en productos y servicios se empequeñeció. Aparecieron las primeras películas y narraciones que nos mostraban una humanidad donde las maquinas lo hacían todo. En ese momento sólo eran sueños.

Sin embargo, aquellos sueños se están convirtiendo en realidad.

Fijémonos en un ejemplo de todos conocido: Airbnb. Airbnb, es un ejemplo clásico de un mercado que coordina gente que precisa alojamiento con la oferta de alojamientos. Los mercados son básicamente instituciones que realizan está función de matching, de coordinación entre las partes, entre oferta y demanda.

¿Cómo funcionaba todo esto antes? Bueno, había agencias de viaje, vendedores, marketing, … Todo un conjunto de recursos humanos y materiales dedicados a coordinar la oferta de alojamientos con su demanda.

¿Dónde está la coordinación ahora? ¿Quién la realiza? Todos lo sabemos, está en el software. No hay nadie, sólo software.

¿Cuánto cuesta? Bueno, el coste marginal, lo que cuesta añadir un vuelo, un apartamento o gestionar una petición adicional, es prácticamente cero (0). El coste de diseñar e implementar todo ese software,  nos dirán que es alto y ciertamente pude serlo. Pero también es decreciente. Todos sabemos que casi todo lo que está relacionado con la informática y especialmente con el hardware, tiene costes decrecientes. Además, las empresas ya no tienen ordenadores, todo está en la nube. Sólo Amazon, Google, Microsoft, … tienen ordenadores. Resumiendo, costes iniciales decrecientes y marginales cercanos a cero.

¿Cómo escala? ¿Podemos pasar de 1 a 1000, a 10.000 o 1.000.000 rápidamente? En la medida en que todo está en la nube. La escalabilidad es fácil, barata y prácticamente instantánea (si las cosas están bien hechas … claro).

¿Parece magia no? ¿Dónde está el multiplicador? ¿Dónde queda lo de aumentar nuestras capacidades? Lo que estamos haciendo es suplantar nuestras capacidades y lo estamos haciendo a gran escala. Creamos valor a coste cero (0). Es la primera vez que la humanidad es capaz de hacer ésto a esta escala.

Avancemos un poco. Todos estamos familiarizados con los sistemas de recomendación, aquellos que nos sugieren que libro nos podría interesar o qué película nos gustará. ¿Es esto coordinación? Bueno, más bien no, recomendar algo no es coordinar. Cuándo Google o Facebook nos sugieren un anuncio en base a nuestras búsquedas, ¿es eso coordinación? De nuevo, más bien no.

¿Estamos pues al final del camino o es sólo el principio? Todos sabemos la respuesta, este no es el final. De hecho, sólo ha hecho que empezar.

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