Objetos como Servicio
Objects as a Service

There is still a light bulb burning in a New York firehouse since the late 18th century; when the light bulb was invented, the first units lasted almost forever.

When France began forcing restaurant customers to take their leftovers in bags, or inventions help us convert into fertilizer the huge amount of food left over to homes, when the ocean is about to contain more plastic than fish, Or Finland adds additional taxes if you buy things instead of repairing them...

When fossil waste is exploited continuously, regardless of the cost of both extraction and processing, and its effects on the environment, while we have infinite renewable energies available in the wind, sea, sun and the ground....

When Apple or Samsung try to keep pace with their new "Flagships" each year, faster, more beautiful, more innovative devices, forcing their hypnotized customers and fans to replace something that works perfectly every year, and that costs them the equivalent to a monthly salary...

When these things happen around you, one comes up with ideas like the one I came up with this morning, thanks to a chat with my mate Jeff Cheske.

If Software as a Service, Platforms as a Service, blah as a service  already exists and seem to dofine, Why not start with the Objects as a Service?

If mobile phones and electric vehicles, washing machines and bicycles, smart refrigerators, packaging and transport bags, irons, televisions and computers, if all this could be purchased in exchange for a monthly fee forever. If this fee included any required repairs and parts, and all necessary upgrades, as well as fuel or energy for its operation, we would find that not only would it be more cost-effective for manufacturers of such objects to build beautiful, durable things with an excellent Design, easy to maintain and minimum energy consumption, in return for that effort, there would have a huge number of happy and captive customers, paying a monthly fee, which would maintain a lot of support staff, logistics and repairs. The companies that would prevail would be those that render better service and whose objects had the fewest incidents and power consumption.

Standardization is the key, so that this concept does not create ultra monopolies of object’s manufacturers, each object is composed of parts, whose manufacturers can be responsible for their maintenance, obtaining a share of the rent benefits in exchange for managing repairs and service of the piece they made. Thus, a manufacturer of a composite product, could use parts, and therefore services, from many other manufacturers, the machines and robots of the factories themselves would be too Objects as a Service, thus maintaining a chain of manufacture, sale, distribution, maintenance and Fully sustainable substitution business process.

The value of the parts would be based on criteria such as durability, strength, quality of construction, finish, energy consumption, ease of repair, cost optimization, sustainable materials, etc. Those manufacturers of objects or their parts should be ensured to provide the best repair service and initial quality of construction, in order to get their own objects into the manufacturers' systems and stay there.

There is still a light bulb burning in a New York firehouse since the late 18th century. When the light bulb was invented, the first units lasted almost forever, which is why manufacturers came together to create the infamous Programmed or Planned Obsolescence.

Today it is a matter of survival for our species and all the others that inhabit the planet, for buying, using, dumping and buying again and forever, is simply unsustainable, not in long, medium or short term. It is simply not possible for humans, in theory the higher intelligence in the Planet, to be destroying our environment and the planet at the current speed.

When cockroaches evolve to be intelligent, and they send their children “cockrochies” to school, they will be learning in their classes about how the sixth extinction occurred in the Anthropocene, the period in which humans reigned.

Francis Ortiz 2017 (@Fortizcrea)

 

Todavía hay una bombilla encendida en un parque de bomberos de Nueva York desde finales del SXVIII; cuando se inventó la bombilla, las primeras unidades fabricadas duraban casi eternamente.

 

Cuando Francia empezó a obligar a los clientes de restaurantes a llevarse las sobras en bolsitas, o no paran de salir inventos para convertir en compost casero la enorme cantidad de comida sobrante en los hogares, cuando el océano está a punto de contener más plástico que pescado, o Finlandia añade impuestos por comprar en lugar de reparar.

Cuando se explotan sin parar los residuos fósiles sea cual sea el coste, tanto de la extracción y procesado, como de sus efectos en el medioambiente, mientras tenemos energías renovables infinitas y disponibles en el viento, en el mar, en el sol y en el subsuelo.

Cuando Apple o Samsung no paran de acelerar el ritmo al que presentan sus nuevos “Flagships” cada año, más rápidos, más bonitos, más innovadores, obligando a sus hipnotizados clientes y fans a sustituir anualmente algo que funciona perfectamente, y que les cuesta el equivalente a un sueldo mensual.

Cuando estas cosas suceden a tu alrededor se te ocurren ideas como la que se me ocurrió esta mañana, si ya existe el Software como Servicio, las Plataformas como Servicio... ¿Por qué no empezar con los Objetos como Servicio?

Si tanto los móviles, como los vehículos eléctricos, como las lavadoras y las bicicletas, las neveras inteligentes, las bolsas de packaging y transporte,  las planchas, las televisiones y ordenadores, si todo ello se pudiera adquirir a cambio de una cuota mensual para siempre, que incluyera cualquier reparación requerida, y todas las actualizaciones necesarias, así como el combustible o energía para su funcionamiento, nos encontraríamos con que, no sólo sería más rentable para las empresas fabricantes de esos objetos el construir cosas hermosas, duraderas, con un excelente diseño, fáciles de mantener y de mínimo consumo energético, a cambio de ese esfuerzo, tendrían una enorme cantidad de clientes fijos, pagando una cuota mensual, que permitiría mantener a muchísimo personal de apoyo, soporte, logística y reparaciones. Las empresas que prevalecerían serían aquellas que prestaran mejor servicio y cuyos objetos tuvieran el menor número de incidencias y consumo.

La Estandarización es la clave para que de este concepto no surjan ultra monopolios de fabricantes, cada objeto está compuesto de partes, cuyos fabricantes pueden ser los responsables de su mantenimiento, obteniendo una parte de los beneficios del alquiler a cambio de gestionar las reparaciones y servicio de la pieza que fabricaron. Así, un fabricante de un producto compuesto, podría utilizar piezas, y por lo tanto servicios, de otros muchos fabricantes, las propias máquinas y robots de las fábricas serían objetos como servicio, manteniendo así una cadena de fabricación, venta, distribución, mantenimiento y sustitución totalmente sostenible.

El valor de las partes se basaría en criterios como durabilidad, resistencia, calidad de construcción, acabados, consumo energético, facilidad de reparación, optimización de costes, materiales sostenibles, etc. Aquellos fabricantes de objetos o de sus partes se tendrían que asegurar de facilitar el mejor servicio de reparación y calidad inicial de construcción, para conseguir introducir sus propios objetos en los sistemas de fabricantes del conjunto y mantenerse ahí.

Todavía hay una bombilla encendida en un parque de bomberos de Nueva York desde finales del siglo 18. Cuando se inventó la bombilla, las primeras unidades fabricadas duraban casi eternamente, fue por ello que los fabricantes se unieron para crear la Obsolescencia Programada.

Hoy es una cuestión de supervivencia para nuestra especie y de todas las demás que habitan el planeta, continuar indefinidamente comprando, usando, tirando y volviendo a comprar es simplemente insostenible, ni a largo, ni a medio, ni a corto plazo. No es posible que los seres humanos, en teoría la inteligencia superior, estemos destruyendo nuestro medio ambiente y el planeta a la velocidad actual.

Cuando las cucarachas evolucionen hasta ser inteligentes y enviar a sus pequeños a la escuela, mostrarán en sus clases como la sexta extinción ocurrió en el Antropoceno, el periodo en el que reinaron los humanos.

Francis Ortiz 2017 (@Fortizcrea)

“La Tecnología no es nada sin Creatividad”