Ljubljana, ciudad mediana en el centro de atención de Europa

Traducción: Guillermo Mas

Ljubljana es la primera ciudad europea en adoptar un ambicioso programa de reciclaje de residuos con el horizonte 2025, “Zero residuos”

 

Cada año, la Unión Europea concede el título de capital verde, en símbolo de reconocimiento de los esfuerzos de una ciudad,  en la gestión de su medio ambiente a fin de mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Tras Bristol en 2015, el año 2016 la capital de Eslovenia, Ljubljana, es su sucesora. Hace algunos días, ha tenido lugar en esta ciudad, la celebración del Foro Europeo Euro Cities, reunión de las ciudades europeas comprometidas con la lucha por la ecología y la preservación de su patrimonio cultural y económico al servicio de sus habitantes.

En 2015, Ljubljana fue coronada igualmente con el premio “Tourism for Tomorrow por la “World Travel & Tourism Council”. Este premio es también una recompensa a los esfuerzos por desarrollar un turismo eco-inteligente, que combina la vida urbana, la naturaleza, la cultura y la promoción de la ciudad como destino. Esto es un desafío principal para nuestras ciudades, ya que sabemos lo que puede conllevar como problematica el turismo de masas para nuestros centros urbanos.

La multimodalidad existe tras 2007, con la restricción de los vehículos en el centro urbano y la puesta en marcha de vehículos eléctricos, bicicletas compartidas y otros medios de ecomovilidad, convertidos en habituales en nuestras ciudades europeas, al igual que la masificación de zonas verdes y su puesta en valor. Ljubljana es la primera ciudad europea en adoptar un ambicioso programa de reciclaje de residuos con el horizonte 2025, Zero residuos”. Se trata de reciclar el 75% de los residuos urbanos producidos. Está acompañado por un programa de “reutilización de objetos”, con el fin de involucrar a los ciudadanos a dar un segundo o tercer uso a los objetos. A día de hoy, Ljubljana es la ciudad europea con la tasa de reciclaje urbano más importante.

A nivel de urbano, el circuito de calor y frio, basado sobre la cogeneración es uno de los más eficientes de Europa, con un 10% de la producción de energía a partir de biomasa. Después de 2008, las fuentes públicas son de agua potable y son naturales a partir de fuentes de agua del subsuelo urbano.

Carlos Moreno