Hoteles en Tenerife, ejemplos de Transformación Digital en Bruselas

El pasado día 7 de Diciembre tuve el honor de presentar en Bruselas el caso de éxito de  una empresa turistica de Adeje, el Hotel Pearly Grey, que sobresale, entre otros muchos de su categoría, por su excelente trabajo en las Redes Sociales, La Nube y la Realidad Virtual, y la utilización de esos canales de una manera eficiente y productiva para su empresa. Elegido como ejemplo de Transformación Digital, acudí en su representación para mostrar a varios cientos de Responsables regionales de la UE las posibilidades que una apropiada Transformación Digital ofrece al sector turístico.

 

Durante mi estancia en la capital belga, prácticamente no salí del hotel Bloom! en cuyas excelentes y modernas instalaciones se celebraba el evento. 

Normalmente, soy un escaqueado en estos saraos, por suerte o por desgracia, estoy más tiempo de viaje y en este tipo de eventos que en mi propia casa, así que cuando me toca, intento, antes y después de mi tiempo de escenario, escaparme a relacionarme con “The Locals”, para no terminar sufriendo de hemorroides tras las larguísimas horas sentado, que invariablemente, la organización de turno suele programar, con una ponencia tras otra sin misericordia durante ocho o diez horas de congreso.

En uno de esos momentos en los que mi trasero claudicó, y me dirigía a la salida para dar un voltio por Bruselas, me topé con la zona de expositores del evento, con Drones, demostradores de Realidad Virtual y modelos 3D y Realidad Aumentada. Como podéis imaginar, ya no me sacaron de ahí ni con agua hirviendo.

La experiencia más potente me vino ofrecida por un amable representante de una empresa francesa, que demostraba la capacidad de inmersión de la Realidad Virtual, utilizando una tecnología de representación que me dejó alucinado. Me metí de cabeza en la experiencia, con un equipo de VR HTC Vive, mando de control y todo, que me adentró en el estudio de un pintor, no sé si Van Gogh o quien en concreto, donde podía tomar la paleta, mover elementos y muebles de un lado a otro, y caminar por el espacio tridimensional de un lado a otro, hasta que el cable que conectaba mis gafas con el PC tiraba de mí. Fui de los pocos que no se dieron de narices con las paredes, tropezaron o marearon, a pesar de que las risas y avisos de los asistentes nos anunciaban la proximidad de los obstáculos reales, mientras uno iba andando y agachándose para mirar dentro de cajones, bajo sillas y por la ventana de un espacio. Si no fuera porque trabajo en ello, y acostumbro a tontear con esta tecnología, habría sido sin duda, uno de los que terminaron mareados, empotrados o por los suelos.

La gran noticia, aparte de estas experiencias que le mantienen a uno al día, es que en los corrillos y charlas correspondientes, entre descansos y coffee breaks, entre café y canapé, platicando con los responsables de nuestro futuro desde Europa, parece que tienen por fin meridianamente claro que, sin apoyo institucional, las pequeñas y medianas empresas europeas están destinadas al cierre: según cifras manejadas por varios de los presentes, sólo una de cada 5 empresas europeas invierte en su Digitalización, y un número infinitamente inferior se ha puesto mínimamente al día en lo que llaman Transformación Digital. Que va mucho más allá que en abrir una cuenta de facebook o usar un lector de tarjetas de crédito.

Bruselas promete apoyar con inversiones, créditos y apoyos a la industria en general, y al sector turístico en particular, pero para ello el propio sector implicado es quien debe tomar la iniciativa, contactar con especialistas en esa Transformación Digital, dejarse asesorar y presentar proyectos viables, que se adapten a sus necesidades, solucionen un problema y les dote  de mayor competitividad. Con ese proyecto y presupuesto, hay docenas de empresas especializadas en buscar esos fondos dentro de las intrincadas tripas de la Unión. No esperemos a tener que cerrar, empecemos desde ya a mover el trasero, sino, no habrá retorno, como ocurrirá con el deshielo del ártico si no aflojamos con el medio ambiente.