¿Cambiarán los DATOS el aspecto de nuestras ciudades?

Entrevista para Open Resource de SUEZ 

Traducción Guillermo Mas

 

Sensores, smartphones, objetos conectados… En la revolución digital, ciudades y sus habitantes producen un creciente número de datos. Un enorme potencial para transformar profundamente nuestras ciudades y la forma en la que vivimos.

Suez ha invitado a Carlos Moreno, un experto en Smart Cities, ha hablar sobre este tema.

El punto de vista de Carlos Moreno

 

Credit: Sylvain Leurent

 

La vida en la ciudad ha girado su mirada hacia la convergencia de la urbanización y la hiperconectividad.

Lugares de vida donde multitud de necesidades y usos sociales se encuentran, y donde ningún componente puede escapar de esta transformación. Nuestras casas, el medio ambiente, la educación, la cultura, el transporte, la sanidad, la seguridad, la energía, el agua, los residuos, etc. y también el gobierno y nuestras vidas como ciudadanos, todo se ha visto afectado por esta revolución dual de los usos y la tecnología digital.

Dispositivos inteligentes, geolocalización, el Internet de las Cosas y la presencia de gente que está conectada mientras se mueve, han creado una red poderosa. Por primera vez en la historia, nuestro mundo físico se ha convertido en un productor de datos a tiempo real. La producción de datos es ubicuitaria, o en otras palabras, masiva, descentralizada y ampliamente autónoma. La ubicuidad ha cambiado significativamente nuestros modelos de usos, de servicios y nuestros modelos económicos, en un mundo que se ha convertido en más urbano.

La hibridación de los objetos con los datos y los usos sociales a través de plataformas,

está en el corazón de la revolución en el uso que hacemos de la tecnología digital

 

Los datos están ahora en el centro: un recurso clave que es accesible a todo el mundo. La aparición de programación en base a datos abiertos ha permitido a los no especialistas idear nuevos usos. La vida urbana ha catalizado nuevos paradigmas anticipando y comprendiendo las interacciones entre los sistemas que construyen nuestras ciudades, comparando los datos y aplicándolos al diseño de nuevos usos que hacen más fácil las vidas de los urbanitas.

Este cambio ha anunciado nuevas experiencias, gracias a los usos y servicios sin precedentes: movilidad multimodal, energía descentralizada, viviendas energéticamente eficientes, gobierno abierto, sistemas de información colaborativos, y nuevos modelos de sociabilidad basados en la economía colaborativa. El crecimiento de un enfoque basado en el uso, en lugar de la propiedad, va de la mano con el poder de la tecnología digital y el big data que aceleran las transformaciones sociales y urbanas. Pero paradójicamente, el verdadero poder de los datos y su valor real en el siglo XXI no reside en su producción, sino en la capacidad que proporciona de transcender a objetos y sistemas, de forma que podamos ver en sus interacciones e interdependencias.

Para comprender la realidad del fenómeno en nuestro día a día urbano, desde la movilidad urbana a las fuentes de energía, la gestión de flujos, los impactos del cambio climático y muchas otras situaciones, es esencial entender los vínculos entre las diferentes entidades.

Todas las principales historias de éxito disruptivo, como Google, Apple, Facebook, Uber, Airbnb, Amazon y Alibaba, están basadas en su capacidad de utilizar datos para usos que son sociales, simples y accesibles, a través de plataformas híbridas aportando servicios que transforman nuestras vidas en las ciudades. Hoy, la hibridación de los objetos con los datos y los usos sociales a través de plataformas, está en el corazón de la revolución en el uso que hacemos de la tecnología digital. 

Carlos Moreno

Smart cities expert