Una política Smart a la medida de cada ciudad

Cualquier ciudad de un cierto país tiene unos problemas y unas posibilidades de mejora que sólo son aplicables a dicha urbe, no pudiendo ser extrapolables a otros núcleos urbanos de otros países ni, incluso, a otras del mismo país.

Smart City: importancia del ahorro en las medidas Smart

En el contexto económico actual, en el que el dinero ya no crece de los árboles y la eficiencia y el ahorro son pilares básicos en todos los aspectos de nuestras vidas, las políticas Smart constituyen un buen método para ofrecer a los ciudadanos todos los servicios prestados anteriormente en su ciudad, con igual o incluso mayor calidad, sin que ello conlleve un aumento del gasto público.

¿Se ajustan las Smart Cities a sus Smart Citizens?

¿Cómo saber cuáles de las medidas que se toman son las que nuestra ciudad necesita para convertirse en Smart? La primera condición a tener en cuenta es que cada ciudadano demandará unos servicios diferentes, por lo que no cabe esperar que una medida sea utilizada por el 100% de la ciudanía. Para medir el grado de utilidad de estas acciones, podemos considerar su aplicabilidad a la vida cotidiana de los ciudadanos.

Medidas Smart y su difusión al ciudadano

Un apartado importante para que el nuevo paradigma de las Smart Cities alcance el éxito es la difusión de las medidas que se llevan a cabo en la ciudad. Es necesario que el ciudadano medio comprenda, comparta y utilice estas nuevas posibilidades que se le ofrecen, si no éstas serán tachadas de inútiles o despilfarradoras y difícilmente podrán tener éxito. Los nuevos servicios disponibles deben ser publicados en todos los medios posibles (prensa escrita, digital, redes sociales, radio, televisión, etc) y dentro de estos, dotarles de un espacio destacable.